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Mostrando entradas de 2025

El Filtro de las Luces

 ​Siempre fuimos tres, buscando la excusa de ser muchos; por eso amo el desorden organizado, la casa llena, la prisa. Me gusta el ruido que no es el mío, el calor que me anuncia, la tregua forzada que diciembre siempre trae consigo. ​Es fácil decir que son fiestas impostadas, un teatro, pero yo sigo comprando el brillo y la puesta en escena. Envolver el regalo, ir a ver belenes, ese simple trato que el alma necesita para sentirse, una vez más, plena. ​Pongo el filtro de las luces y dejo que el color me sane. Me ciego con la guirnalda para no ver la herida, y el mal rollo en la mesa de al lado se queda. Elijo la calidez por encima del hastío, dejo que se esfume. ​Y aunque haya sillas vacías, y se sienta el silencio, ellos están más presentes, se vuelven memoria viva. Recordar es la forma más bella de decir "Yo te quiero," la prueba urgente de que la conexión no se olvida. ​Y por cada hueco, la familia ahora es más fuerte, nuestro amor se suma a esta extraña tradición. Es la pr...

El santuario que elijo

 He estado intentando equilibrar dos vidas que parecen incompatibles, una que me humaniza y otra que constantemente me agota. Me está costando encontrar mi lugar, pero estoy en ello, me cansé de esconderme y voy a ir a por todo. Esperé mucho tiempo para poder derribar los muros entre quien esperaban que fuera y quien finalmente soy. He ido construyendo mi paz pieza a pieza, sola, pero tu presencia es lo que me hace sentir en casa. Cuando me abrazas, mi corazón empieza a latir sin control, entonces mi cabeza se pone ligera y el mundo se esfuma. Espero que todo lo malo pase fuera de nuestro vínculo, que la exigencia y la prisa se queden en la externa bruma. Me he desnudado y te he mostrado el cristal de mi alma sin temor a la rotura. Porque sé que soy sólo yo, pero todo es mejor cuando estamos cerca. Me mantienes en tierra y yo te mantengo embriagado, porque nos amamos y todo es mejor cuando estamos juntos. Ya sé que no necesito a nadie para sostenerme, pero te elijo para construir e...

El Bucle de Cristal

 Me han visto fuerte, me han visto de pie, caminando sobre un suelo que creí firme. Pero quien vive roto, sabe qué es caer, y sabe que el reinicio siempre va a volver. ​Hay días de tregua, momentos de sol, donde la vida parece que me recuerda su nombre. Pero sé que es un respiro, no un farol, y que el fantasma de la recaída nunca se esconde. ​Vivo en el miedo constante de volver al inicio, a esa parálisis que roba mis horas y mi voz. La vida en pausa, el mismo contínuo sacrificio, el bucle que se cierra sin un porqué que se me hace atroz. ​Por fuera, sonrisas que pintan un día normal, un lienzo de humor que nadie sospecha. Pero por dentro siento el descenso brutal, peldaño a peldaño, la tristeza que se junta. ​Siento que mi estado emocional pende de un hilo, una cuerda tensa en la que no puedo confiar. Y duele la verdad: que mi cuerpo es mi exilio, y mi miedo a ser carga, la losa más familiar. Vivo en el miedo constante de volver al inicio, a esa parálisis que roba mis horas y mi v...

Entre nuestro mapa vital

​Dije 'sí' a un destino y a una vida contigo.  Dije 'sí' sabiendo que no somos niños jugando a querernos,  que hay tantas implicaciones como momentos.  Dije 'sí' porque me haces pensar con cariño en un futuro  que antes solo me causaba miedo y hastío.  Y en un mundo donde es difícil que mostrarse frágil se convierta en una fortaleza,  contigo esa vulnerabilidad se ha terminado convirtiendo en mi hogar. ​Pero esta ciudad no me habla, no me susurra su nombre.  Y aunque tu mano es mi refugio, mi alma aún se siente una extranjera.  Desconozco sus calles, sus barrios peligrosos, sus recovecos.  Aquí soy la turista de un mundo que es tuyo ya.  Conozco tus mapas, pero me pierdo entre los míos. ​Tengo miedo de no ser más que una sombra, una versión más pequeña de mí.  Tengo miedo de dejar atrás las calles que hablaban mi idioma  y desaparecer poco a poco entre los rescoldos de tu vida.  De ser solo la que espera, que mi voz se es...

Me recuerdas

Me recuerdas a las cosas bonitas de la vida, a esa melodía que me cura el alma. Me recuerdas a lo que sabe la risa, al instante en que se escapan las lágrimas. Me recuerdas lo que es ser feliz haciendo tonterías, a la ligereza del alma en su estado más puro. Me recuerdas qué se siente viviendo en el sol, dejando atrás cada sombra, cada muro. Solo me dejaría robar el corazón por ti, viendo cómo bailas sin ropa, sin miedos. Volviéndome adicta a cosas que no imaginaba, y en cada nuevo día, rompiendo viejos ruegos. Me recuerdas lo que se siente al ser amada, no con palabras huecas, sino con hechos. A despertar en la calma más profunda, y a sentir mi hogar en tus brazos, sin pretextos. Me recuerdas que lo difícil también se va, que somos como esos malditos locos de los gatos. Me recuerdas lo que significa querer un futuro, y todo lo que en la vida hemos ganado juntos. Solo me dejaría robar el corazón por ti, viendo cómo bailas sin ropa, sin miedos. Volviendome adicta a cosas que no imaginab...

Brillantes noches de verano

El sol nos va derritiendo el alma, en esta lenta danza de un julio que no miente. Se escapan las sombras, llega la calma, y el mundo se tiñe de un color diferente. Creía conocer la prisa, la despedida, los finales que queman como el asfalto. Pero ahora tu risa, una canción sin medida, me enseña el cielo despejado en cada asalto. Me acuerdo de la prisa que vivía, de andar perdida, sin rumbo ni paz. Mas hoy tu calma me ilumina el día, y mi alma ya no quiere mirar atrás. Bajo la luna cómplice, sin prisas, navegamos el tiempo, libres al fin. Cada estrella es una de tus sonrisas, un camino nuevo sin un triste fin. Quizás esto sea un sueño, un espejismo, arena en los pies, sal adherida a la piel. Pero este verano lleva tu sabor mismo, sabor a risa y a vida, sabor a miel. Ya no es la arena que se lleva el viento, ni una ola que rompe en la orilla y se va. Es la sincera promesa en cada momento, un "sí" que mi alma no dejará marchar. Tu mano en la mía, una promesa silente, que no nece...

Mi eterno presente

Me siento en la colina de la melancolía sabes que siempre espero por ti incluso hasta cuando termina el día sé que aún vives dentro de mí.  Sigo vagando por ese laberinto que va agolpando cada uno de mis recuerdos, que cada vez son menos nítidos pero todos saben que no soy capaz de dejarlo. Prefiero eso a no haberte conocido no puedo imaginar como sería yo. Todas las veces que nos cuidamos, todas las veces que nos salvamos. Aunque el tiempo avance sin clemencia y tu voz se desvanezca en el viento, tu legado vive en cada esencia, en cada lección y cada momento. Si cierro los ojos regreso 10 años, a cuando no lloraba con facilidad pero sí nos reíamos con facilidad, ahora solo trato de paliar los daños. Sigo teniendo una vida inestable pero este siempre será un hogar para mi porque cada vez que regrese recordaré esa sabiduría que salía de tí. Prefiero eso a no haberte conocido no puedo imaginar como sería yo. Todas las veces que nos cuidamos todas las veces que nos salvamos. Aunque el...

Paraíso personal

 Sé que estuve jugando con la oscuridad bailando sobre la línea de no retorno Pero fuiste quien me ayudó a cruzar al otro lado, la mano tendida que me sacó del abismo. Contigo me imagino cambiando el mundo entero, cada miedo se disuelve, cada sombra se rinde. Me inspiras a convertirme en lo mejor que puedo dar, en la versión más pura y valiente de mí misma. No pensé que mi corazón podría sentir algo como esto, una conexión que trasciende mi límite. Hemos llorado como niños, compartiendo el dolor más crudo y sincero, y hemos crecido como adultos, construyendo juntos un lazo inquebrantable. No creo que seamos un puente, no. Porque si a ti te duele, yo sangro, nuestras almas están demasiado entrelazadas. Marcharme cada día se hace más duro, porque cada momento contigo es un ancla a la vida. Sé que puede ser difícil quererme, con mis heridas y fantasmas, pero aun así, seguimos aquí, tú y yo, desafiando cualquier pronóstico. Derrumbaste mi mundo y cada uno de mis muros, esas defensas qu...

El hueco de la distancia

  La pérdida, un eco sordo en el alma, una anestesia fría que desgarra la calma. Llegué a pensar, con la duda constante, ¿acaso en mi persona te vuelve distante? Soñé de joven e ingenua con lazos eternos, amistades verdaderas, refugios internos. Pero a expectativas altas y caretas fuera, la realidad muestra senderos de arena. No importa ser buena, el eco aún grita quedo: ¿mi ser ya no alcanza para un lazo duradero? El eco de las risas se vuelve silencio denso, y la distancia aprende bien su inmenso peso. Los adioses silentes, la distancia que crece, un mensaje olvidado, un plan que palidece. El paisaje afectivo, un mapa borroso y yerto, la falta se siente como un silencio desierto. Quizás la eternidad no es forma, sino latido fugaz, la intensidad efímera de un "te quiero" rapaz. Aunque la marca fría del adiós persista cruel, aprendo a amar el presente, donde el afecto es miel. No importa ser buena, el eco aún grita quedo: ¿mi ser ya no alcanza para un lazo duradero? El eco de...

Ecos de un corazón roto

 Nací con el eco de un llanto ajeno, un corazón roto, herencia de gritos. Las sombras del pasado, largas cadenas, me han atado al miedo, robando los sueños. La jaula del mañana, muros de ansiedad, me encierra en un futuro que no sé alcanzar. El presente, un fugitivo, se escapa veloz, mientras yo, prisionera, no puedo escapar. "Algún día llegará", susurra el viento cruel, la promesa de un escape que no sé ver. Mis pasos, pesados, arrastran el ayer, y en la neblina del tiempo, me vuelvo a perder. Pretendo siempre estar bien aunque sepa que no me entienden. Todos los demonios de mi cabeza Me acompañan con toda certeza.  ¿Cómo amar sin el miedo a terminar perdida? ¿Cómo vivir sin la sombra de una despedida? El eco de la música, es un lamento compartido, donde la melancolía musical, es un destino sentido. Pero en la grieta del alma, un rayo de luz, la esperanza de sanar, de alzar la cruz. Romper las cadenas, abrir la jaula de mi ser, y en el presente fugitivo, poder renacer. Dejar...

Con el alma

 Hombre parco en palabras,  Hombre de manos artesanas,  De corazón blando Y de olor a incienso.  Mirada bondadosa Y sonrisa sincera,  Amante de telenovelas Y devoto de semana santa.  Siempre dispuesto a ayudar,  Sin nada a cambio esperar.  Su esposa, su gran amor,   Quien le robó el corazón, La luz de su vida y sus ojos, Finalmente con ella lo llevó. Intentamos evitarlo,  Pero la soledad lo invadió, Y la pena lo consumió  Y así, sin previo aviso, Con su amada se reunió. Nos queda su recuerdo,  Su cariño y su ejemplo,  La certeza de que ahora Está feliz con su amada.  Siempre te recordaremos,  Por lo que dijiste y lo que no, Los actos valen más que las palabras. Te llevaremos en el alma Hasta que el sol deje de brillar. 

La carga invisible

He pedido ayuda, pero mi voz se pierde, Entre el ruido del mundo, en la prisa de la vida. He buscado varias veces la manera Pero ya no comprendo cómo sanar, Cuando estoy sola, mis lágrimas se derraman. Siempre fuerte, fui un muro ante la tormenta, Soportando el peso, con una sonrisa fingida. He sostenido a la gente tanto tiempo Que yo sola sostenerme ya no puedo, Y la herida interna, cada vez más profunda. Y es que la soledad es un peso en el alma, Me aplasta en silencio, en esta oscura calma. Temo haberlo dado todo y que no haya nadie para salvarme, Pero el mundo sigue girando alrededor, siempre indiferente. He dado mi todo, sin esperar nada a cambio, Pero la gratitud se ha vuelto extraña. Mis días se mantienen en una oscuridad contínua, Y mi alma cansada, pide paz, necesita un momento. En este laberinto, sin salida a la vista, Busco un hilo de luz, una mano amiga. Pero la duda me enviste, el miedo me paraliza, Y sigo sumergido en esta noche sin vigilia. Y es que la soledad es un peso...