El hueco de la distancia

 
La pérdida, un eco sordo en el alma,
una anestesia fría que desgarra la calma.
Llegué a pensar, con la duda constante,
¿acaso en mi persona te vuelve distante?

Soñé de joven e ingenua con lazos eternos,
amistades verdaderas, refugios internos.
Pero a expectativas altas y caretas fuera,
la realidad muestra senderos de arena.

No importa ser buena, el eco aún grita quedo:
¿mi ser ya no alcanza para un lazo duradero?
El eco de las risas se vuelve silencio denso,
y la distancia aprende bien su inmenso peso.

Los adioses silentes, la distancia que crece,
un mensaje olvidado, un plan que palidece.
El paisaje afectivo, un mapa borroso y yerto,
la falta se siente como un silencio desierto.

Quizás la eternidad no es forma, sino latido fugaz,
la intensidad efímera de un "te quiero" rapaz.
Aunque la marca fría del adiós persista cruel,
aprendo a amar el presente, donde el afecto es miel.

No importa ser buena, el eco aún grita quedo:
¿mi ser ya no alcanza para un lazo duradero?
El eco de las risas se vuelve silencio denso,
y la distancia aprende bien su inmenso peso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ser como soy

Solo amor

Siempre te recordaré