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Nuestra sinfonía de hierro y treguas

 Busco el ritmo que le dé sentido a nuestro baile, me pierdo en estribillos de amores de cristal. Escucho a Queen, a Gaga, busco en cada detalle, pero ninguna letra cuenta nuestra verdad. Nuestra historia no se grabó en un estudio de moda, se escribió entre vías, batas, y un "hola" digital. Dicen que el amor es química, pero lo nuestro fue un viaje, una profecía de gatos y una salud que flaqueaba. Casi no voy, casi me rindo, casi pierdo el coraje, pero allí estabas tú, mientras mi cuerpo se quebraba. No viste a una chica enferma de la que era mejor huir, viste mi alma y decidiste que te ibas a quedar a vivir. ​Si el mundo se cae, que nos pille de la mano, que nuestro "sí" sea el refugio de lo que ayer fue lejano. Me salvaste la vida. No es una frase hecha, es un grito. Fuiste el soporte vital cuando yo era un campo de batalla. Diseñamos nuestro mapa mientras el mundo, maldito, se cerraba por miedo y nos ponía una pantalla. Un año de mensajes, de besos en pausa y de ...

Entre el ruido y el blanco

​El calendario cambia de piel, pero mis pies siguen siendo los mismos. Dicen que enero es un inicio, una hoja en blanco, un decreto, pero yo sé que los domingos de invierno no entienden de abismos, y que el tiempo no se cura solo por guardar un secreto. ​Siento el peso de las metas que otros dibujan sobre mi espalda, las expectativas que crecen con cada cifra que el año suma. Me piden planes, me exigen logros, me miden la talla, mientras yo intento que mi propia voz no se pierda en la bruma. ​Pero este año el aire huele distinto, tiene otro dulce brillo, un murmullo de flores, de listas interminables y de nervios. Estoy sentada entre detalles y dudas, lo complejo y lo sencillo, dibujando una fecha que me hace temblar hasta los proverbios. ​Organizar una vida es difícil, organizar un día es un arte, y mi boda es ese mapa que ahora mismo no sé cómo leer. Estoy feliz, pero el pulso se me escapa en cualquier parte, con el miedo de quien tiene tanto amor que teme perder. ​Siento el peso de ...

El Filtro de las Luces

 ​Siempre fuimos tres, buscando la excusa de ser muchos; por eso amo el desorden organizado, la casa llena, la prisa. Me gusta el ruido que no es el mío, el calor que me anuncia, la tregua forzada que diciembre siempre trae consigo. ​Es fácil decir que son fiestas impostadas, un teatro, pero yo sigo comprando el brillo y la puesta en escena. Envolver el regalo, ir a ver belenes, ese simple trato que el alma necesita para sentirse, una vez más, plena. ​Pongo el filtro de las luces y dejo que el color me sane. Me ciego con la guirnalda para no ver la herida, y el mal rollo en la mesa de al lado se queda. Elijo la calidez por encima del hastío, dejo que se esfume. ​Y aunque haya sillas vacías, y se sienta el silencio, ellos están más presentes, se vuelven memoria viva. Recordar es la forma más bella de decir "Yo te quiero," la prueba urgente de que la conexión no se olvida. ​Y por cada hueco, la familia ahora es más fuerte, nuestro amor se suma a esta extraña tradición. Es la pr...

El santuario que elijo

 He estado intentando equilibrar dos vidas que parecen incompatibles, una que me humaniza y otra que constantemente me agota. Me está costando encontrar mi lugar, pero estoy en ello, me cansé de esconderme y voy a ir a por todo. Esperé mucho tiempo para poder derribar los muros entre quien esperaban que fuera y quien finalmente soy. He ido construyendo mi paz pieza a pieza, sola, pero tu presencia es lo que me hace sentir en casa. Cuando me abrazas, mi corazón empieza a latir sin control, entonces mi cabeza se pone ligera y el mundo se esfuma. Espero que todo lo malo pase fuera de nuestro vínculo, que la exigencia y la prisa se queden en la externa bruma. Me he desnudado y te he mostrado el cristal de mi alma sin temor a la rotura. Porque sé que soy sólo yo, pero todo es mejor cuando estamos cerca. Me mantienes en tierra y yo te mantengo embriagado, porque nos amamos y todo es mejor cuando estamos juntos. Ya sé que no necesito a nadie para sostenerme, pero te elijo para construir e...

El Bucle de Cristal

 Me han visto fuerte, me han visto de pie, caminando sobre un suelo que creí firme. Pero quien vive roto, sabe qué es caer, y sabe que el reinicio siempre va a volver. ​Hay días de tregua, momentos de sol, donde la vida parece que me recuerda su nombre. Pero sé que es un respiro, no un farol, y que el fantasma de la recaída nunca se esconde. ​Vivo en el miedo constante de volver al inicio, a esa parálisis que roba mis horas y mi voz. La vida en pausa, el mismo contínuo sacrificio, el bucle que se cierra sin un porqué que se me hace atroz. ​Por fuera, sonrisas que pintan un día normal, un lienzo de humor que nadie sospecha. Pero por dentro siento el descenso brutal, peldaño a peldaño, la tristeza que se junta. ​Siento que mi estado emocional pende de un hilo, una cuerda tensa en la que no puedo confiar. Y duele la verdad: que mi cuerpo es mi exilio, y mi miedo a ser carga, la losa más familiar. Vivo en el miedo constante de volver al inicio, a esa parálisis que roba mis horas y mi v...

Entre nuestro mapa vital

​Dije 'sí' a un destino y a una vida contigo.  Dije 'sí' sabiendo que no somos niños jugando a querernos,  que hay tantas implicaciones como momentos.  Dije 'sí' porque me haces pensar con cariño en un futuro  que antes solo me causaba miedo y hastío.  Y en un mundo donde es difícil que mostrarse frágil se convierta en una fortaleza,  contigo esa vulnerabilidad se ha terminado convirtiendo en mi hogar. ​Pero esta ciudad no me habla, no me susurra su nombre.  Y aunque tu mano es mi refugio, mi alma aún se siente una extranjera.  Desconozco sus calles, sus barrios peligrosos, sus recovecos.  Aquí soy la turista de un mundo que es tuyo ya.  Conozco tus mapas, pero me pierdo entre los míos. ​Tengo miedo de no ser más que una sombra, una versión más pequeña de mí.  Tengo miedo de dejar atrás las calles que hablaban mi idioma  y desaparecer poco a poco entre los rescoldos de tu vida.  De ser solo la que espera, que mi voz se es...

Me recuerdas

Me recuerdas a las cosas bonitas de la vida, a esa melodía que me cura el alma. Me recuerdas a lo que sabe la risa, al instante en que se escapan las lágrimas. Me recuerdas lo que es ser feliz haciendo tonterías, a la ligereza del alma en su estado más puro. Me recuerdas qué se siente viviendo en el sol, dejando atrás cada sombra, cada muro. Solo me dejaría robar el corazón por ti, viendo cómo bailas sin ropa, sin miedos. Volviéndome adicta a cosas que no imaginaba, y en cada nuevo día, rompiendo viejos ruegos. Me recuerdas lo que se siente al ser amada, no con palabras huecas, sino con hechos. A despertar en la calma más profunda, y a sentir mi hogar en tus brazos, sin pretextos. Me recuerdas que lo difícil también se va, que somos como esos malditos locos de los gatos. Me recuerdas lo que significa querer un futuro, y todo lo que en la vida hemos ganado juntos. Solo me dejaría robar el corazón por ti, viendo cómo bailas sin ropa, sin miedos. Volviendome adicta a cosas que no imaginab...