Recuerdos de una vida a tu lado
Tengo cinco años, empieza a refrescar
y tú enfadada me mandas abrigar,
te escucho reír y sonrío,
corro y miro el cielo dorado
de camino a casa.
No sé por qué todo cambia,
oh oh, una nueva casa,
pero sé que en el fondo no te has asustado
porque aunque no sea el mejor día, estaré contigo.
Cumplo doce, todos volvemos a cambiar,
no sé como la gente puede tener tan mal hablar
pero al llegar a casa me espera tu abrazo,
conseguiremos avanzar en este pueblo,
está lo suficientemente lejos.
Ahora ya tengo diecinueve
y tu fuerza me hace más fuerte,
porque aunque el abuelo se fuese
sé que cuando me acueste
allí es todo perfecto para siempre.
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