Bajo la furia de la Dana
El cielo, lienzo rasgado, desbordante furia, Liberaba un monstruo de agua, salvaje y ciego. Las calles, ríos caudalosos, embravecidos, Arrasando con todo, sin piedad ni abrigo. Los rumores, serpientes venenosas, Envenenaban el aire, sembraban el miedo. Las redes, un eco amplificado, posesas, Ahogando las voces de la razón, del credo. Viralizando falsedades, sin ningún freno. Mientras los líderes, en sus torres de marfil, Observaban impasibles, el caos crecer. Prometiendo soluciones, falsas y vacías, Mientras el pueblo, en el barro, empezaba a creer. Pero la gente, con el corazón en la mano, Se levantó, unida, a enfrentar el dolor. Vecinos ayudando a vecinos, sin descanso, Tejiendo una red de esperanza, amor a amor. Mientras la ayuda, de otros lares, llegaba, Los líderes, ciegos, la rechazaban. Orgullo herido, miedo a la verdad, Mientras el pueblo, hambriento, imploraba. Sin agua, sin techo, sin un plato de pan, La tragedia crecía, sin solución. Pero la gente, con el corazón en la ...