Todo de mí
Estoy cansada de sentirme así, reprimida por los miedos que se me impuso esas marcas que siempre parecen acompañarme, heridas que no parecen capaces de sanarse y su dolor no es disipado por el tiempo. Cada lágrima oculta, cada grito marchito, cada año futuro o pasado es a lo que debo enfrentar. Solía fascinarme la luz de la lluvia limpiando cada parte de mí, borrando aquello que mi mente no recuerda, espantando la ruina que hay en mí. Cada lágrima oculta, cada grito marchito, cada año futuro o pasado es a lo que debo enfrentar. Me esfuerzo por recordarme a mí misma cómo me convertí en quien soy ahora y cómo puedo hablar sin decir de ti.